Emprender con propósito: la base para construir marcas con impacto y sentido

Una de las fallas más comunes al momento de emprender un negocio, es no pensar en los valores que inspiran el emprendimiento. Al no pensar y no tener definido los valores, la misión y la visión siempre estarán cojeando. Los mismos deben ser pensados en el momento en que se toma la decisión de impulsar una idea, para ir construyendo la cultura emprendedora de la marca.

Las marcas con propósito son aquellas que integran valores como la sostenibilidad, la responsabilidad social , la inclusión, el bienestar, la formación, son las acciones que tendrán un impacto positivo en el modelo de negocio.  Se trata de tener una razón como guía de todas sus acciones y decisiones. Un emprendimiento con propósito busca generar valor para sus clientes, equipos, colaboradores, proveedores y a la comunidad en general, creando relaciones más profundas y duraderas. Esto a corto plazo se traduce en fidelidad y en reputación.

Las marcas con propósito conectan mejor con su entorno

El marketing con propósito se centra en alinear las acciones de la marca con una causa social, ambiental, de bienestar, deportiva o educativa.  Son marcas ejemplo de visión a largo plazo, sustentabilidad, innovación social, tecnología de impacto, e inclusión laboral.

Una organización liderizada por una gestión transformadora, alineada con su entorno, con la cultura contemporánea y entender lo que es relevante para la sociedad y las generaciones en los actuales momentos marca la diferencia.

Ahora la identidad de una marca se define no solo por sus productos o servicios, sino por el impacto que tiene con el entorno y su forma de relacionarse y comunicarse. Se trata de un cambio de paradigma, en un entorno donde la conciencia social y ambiental está en aumento en mercados donde los consumidores buscan marcas que compartan sus valores.

Liderazgo y cultura: la base para sostener una marca con sentido

Sin lugar a duda los valores y propósitos deben estar relacionados con el líder del proyecto, el perfil de un buen liderazgo dentro de las organizaciones es un aspecto que incide no solo en las probabilidades de superar los primeros cinco años de la operación, sino en la forma como gestiona su definición social como parte de su estrategia para reforzar la lealtad de sus clientes y el sentido de pertenencia de su equipo.

Pensemos en un liderazgo apoyado en valores de compromiso, honestidad, lealtad, responsabilidad, solidaridad y cooperación. Que promueve dentro de su equipo las buenas prácticas, fomenta la confianza, promueve la formación, la capacitación y el desarrollo del talento humano.  Quien busca la productividad y la rentabilidad en beneficio de todos los integrantes de la organización.

De la palabra a la acción: Cómo construir reputación tangible

En este sentido, todos los integrantes desde los directores, miembros y colaboradores deben estar alineados y compartir los valores que son la razón de ser del emprendimiento. Cuando la marca pasa a ser un activo estratégico y de valor, todo resultará mucho más fácil.  Las marcas que inspiran confianza con acciones tangibles y no solo con palabras, son las que ganan reputación y se quedan en la mente de los consumidores y audiencias.

Maríam Krasner- Asesora en comunicación estratégica.