Cuando imaginamos “el mercado” puede que automáticamente pensemos en niños, jóvenes o personas adultas en sus etapas más tempranas. Dejar por fuera a quienes están en la llamada “tercera edad” es a menudo un gran error. Ellos están allí y tienen un peso cada vez mayor en la medida en que se amplía su esperanza de vida, su productividad y su actividad en la economía. De allí que muchas empresas y organizaciones tengan que adaptar sus servicios y desarrollar otros especialmente dirigidos al perfil de los adultos mayores. Esta necesidad supone un verdadero desafío, entendiendo que se trata de un segmento que ha sido ignorado durante mucho tiempo. Más aún si consideramos que diversos estudios ponen en evidencia que un alto porcentaje de adultos mayores están insatisfechos con los productos y servicios disponibles para ellos.
Es fácil deducir que existe todo un nicho de oportunidades en esta materia, y que el resto es ajustarnos a las necesarias premisas de accesibilidad, simplicidad y empatía que demandan los mayores.
Accesibilidad física y digital
- Diseño con enfoque en la facilidad de uso
- Físico: Si se trata de un espacio físico (tienda, clínica, oficina), se deben asegurar rampas, pasamanos, iluminación adecuada y asientos confortables. El personal debe estar disponible para ofrecer asistencia inmediata.
- Digital: En plataformas web o aplicaciones, el diseño debe ser simple. Esto incluye el uso de fuentes de tamaño grande, contraste de colores para mejorar la legibilidad, y una estructura de navegación clara y con pocos pasos. Se deben evitar los pop-ups o menús complejos.
- Diversidad de canales de comunicación
Simplicidad en los procedimientos y la información
- Procedimientos simples por pasos
- Evitar el uso de términos técnicos
Atención en el recurso humano y la empatía
- Capacitación del personal en el trato con adultos mayores
- Servicios adaptados al ritmo de vida