Un aspecto clave en el crecimiento de una empresa, del tamaño que sea, pero en particular las más pequeñas, es tener una estrategia de financiamiento clara y definida.
Crecer con capital propio es un gran reto, reinvertir de manera sistemática las ganancias mensuales para lograr la expansión es un modelo que tarde o temprano puede estancarse, por ejemplo, si tu volumen de negocios se paraliza o decae debido a factores internos o externos. En cambio, disponer de una línea de crédito o fuentes de financiamiento confiables puede brindar a la empresa ese flujo de capital constante necesario para completar el proyecto de crecimiento, avanzar y escalar en sus diferentes etapas de manera ordenada.
Es por ello por lo que en este artículo queremos destacar cinco aspectos que consideramos relevantes a la hora de pensar en los objetivos y estrategias de financiamiento de la empresa.
- Tener un plan de negocios claro y conciso:Es fundamental contar con un plan que detalle los objetivos de la empresa, las estrategias para alcanzarlos; el análisis de mercado, los competidores, y el mercadeo asociado; la operación y la organización del recursos humano, la creación de equipos de trabajo más que organigramas y el desarrollo de un plan financiero robusto, que incluya un análisis de la estructura de costos e ingresos, la determinación del punto de equilibrio, los estados y escenarios financieros proyectados y las necesidades de financiamiento. Este plan servirá como guía clave para la toma de decisiones financieras y para atraer a potenciales inversionistas.
- Analizar las diferentes fuentes de financiamiento:Existen diversas opciones para financiar una PyME, como préstamos bancarios, líneas de crédito, capital de riesgo, capital ángel, factoring, fondos y subvenciones gubernamentales, financiamiento internacional y financiamiento entre pares. Es importante evaluar las diferentes opciones y seleccionar la que mejor se adapte a las necesidades y características de la empresa.
- Diversificar las fuentes de financiamiento:No es recomendable depender de una sola fuente de financiamiento. Diversificar las fuentes de financiamiento ayuda a reducir el riesgo y a mejorar la estabilidad financiera de la empresa. Ante tanta variedad de fuentes de financiamiento, depender de una sola, no pareciera lo más lógico y asertivo.
- Gestionar el flujo de caja de manera eficiente:Como lo comentamos en el punto uno, manejar las finanzas de la empresa con experticia y conocimiento es muy importante. Por la dinámica cada vez más fluctuante y volátil de las economías, muy influidas por múltiples factores del entorno, contar con un buen flujo de caja es esencial para el éxito de cualquier negocio. Tener un control cercano sobre las entradas y salidas de efectivo, y tomar medidas para optimizar el flujo de caja puede hacer la diferencia entre una empresa o proyecto exitoso u otro con debilidades. La frase cada vez más común que se escucha en los departamentos de finanzas “vigilemos la caja, la caja diaria” es más relevante en cualquier negocio.
- Monitorear la situación financiera:Como consecuencia de lo anterior, es importante monitorear regularmente la situación financiera de la empresa, incluyendo aspectos como la rentabilidad, la liquidez y el endeudamiento. Esto permitirá identificar cualquier problema financiero de manera temprana y tomar las medidas correctivas necesarias. Tener indicadores, que nos permitan hacer un análisis de datos relevantes del negocio es un aspecto que no escapa a cualquier empresa independientemente de su tamaño.